La industria maderera tiene un importante papel que jugar en la construcción de una bioeconomía

A medida que crece nuestra conciencia sobre el cambio climático, la contaminación de los océanos y la necesidad de adoptar una bioeconomía, la sostenibilidad se convierte en tendencia. Sin embargo, queda aún mucho por hacer y la industria maderera tiene un papel fundamental en la construcción de una sociedad más verde por medio de la divulgación de los beneficios de la madera, las plantaciones sostenibles y los bosques gestionados.

La madera es un elemento tradicional, utilizado por la humanidad desde la antigüedad para producir energía, fabricar muebles o construir casas. Sin embargo, durante los dos últimos siglos, desde la Revolución Industrial, y especialmente durante la segunda mitad del siglo XX, la madera ha sido sustituida gradualmente por recursos no renovables como el carbón, el petróleo, el hormigón o el plástico, por sólo mencionar algunos. Pero mantener esta tendencia no es sostenible, y lo que está realmente en peligro no es la Tierra sino la humanidad.

El presidente de ProPopulus, Pedro Garnica, está convencido de que el papel de la industria maderera es clave para crear conciencia sobre los beneficios de este recurso como fuente de materia prima y renovable para diversos usos: “Nosotros, como industria, tenemos un papel esencial que desempeñar, no sólo proporcionando soluciones para sustituir productos no renovables como bolsas de plástico, que pueden reemplazarse con bolsas de papel, por ejemplo sino también como divulgadores de los beneficios de incrementar el número de bosques gestionados y plantaciones, tanto como fuente de ingresos para las economías locales como filtros verdes con capacidad de almacenamiento de CO2, solo por mencionar algunos de los beneficios de la madera como una fuente renovable “. Otro ejemplo que señala es el carbono, ya que la biomasa de bosques y plantaciones gestionados de forma sostenible es una fuente de energía más limpia y renovable.

La lista de productos no sostenibles que podrían reemplazarse por productos de madera es larga. En este contexto, Garnica señala que es una oportunidad para que el sector de la construcción, por ejemplo, se vuelva más ecológico y más sostenible. ¿Cómo? Adoptando madera y productos a base de madera en sus proyectos en lugar de otros materiales más contaminantes como el acero y el hormigón. “Podemos reemplazar muchos de estos productos con productos de madera, y creemos que los diseñadores y arquitectos están tomando nota de que este es el camino que debemos seguir y que están dispuestos a hacerlo”, dice.

Invertir en la investigación y el desarrollo de soluciones innovadoras, como la súper madera creada por científicos chinos, es otra forma de ayudar a la naturaleza y de promover la creación de políticas forestales comunes en la UE. “Como industria”, concluye Garnica, “tenemos un largo camino por delante para lograr el objetivo de recuperar la salud de la Naturaleza garantizando la producción extra de recursos renovables en el futuro y reducir la dependencia de la sociedad de los recursos fósiles que tienen un impacto negativo en el medio ambiente”.