La industria de la madera tiene un papel esencial en la construcción de una economía circular

La reciente reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos fue el escenario elegido por la impactante organización Economía Circular para presentar “The Circularity Gap Report 2019”. La investigación enfatiza las enormes posibilidades de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la aplicación de principios circulares a sectores económicos clave y destaca la necesidad de implantar estrategias circulares para reducir los residuos en el entorno de la construcción que actualmente representa una quinta parte de las emisiones globales.

Como sabemos, existe un vínculo estrecho entre el cambio climático y el uso de materiales. El informe, que afirma que casi la mitad de todos los materiales que se destinan a la economía se utilizan en el sector de la construcción, destaca tres estrategias circulares clave que podrían adaptarse en la economía para mitigar el cambio climático:

  • Optimización de la utilidad de los productos maximizando su uso y extendiendo su vida útil. Por ejemplo, compartiendo coches.
  • Reciclaje mejorado, utilizando los residuos como recurso. La adopción del diseño modular, por ejemplo, permitiría que los productos se desarmaran fácilmente, los componentes se reutilizaran y los materiales se recuperaran para prolongar su ciclo de vida y reducir los residuos.
  • Diseño circular, reduciendo el consumo de material y utilizando alternativas con bajas emisiones de carbono. La madera y otros materiales renovables pueden ayudar a reducir la dependencia de materiales intensivos en carbono, como el cemento y los metales en la construcción. En lugar de emitir carbono, estos materiales lo almacenan y lo harán durante décadas. También pueden quemarse para generar energía al final de su vida.

En este sentido, “el papel de la industria de la madera es esencial”, dice Pedro Garnica, presidente de ProPopulus. “Podemos proporcionar sustitutos a los recursos no renovables. Piense en las bolsas de plástico, pueden ser reemplazadas por bolsas de papel, que es un producto de madera. El carbón puede ser reemplazado por biomasa de la madera y la lista de productos sostenibles que podrían reemplazar a los no sostenibles es larga”.

«Es importante subrayar que la madera es un producto magnífico para la construcción de viviendas, pero ha sido reemplazada sistemáticamente por productos altamente contaminantes como el acero, cemento, ladrillo y otros», dice Garnica, señalando que a pesar de la creciente demanda global de madera y sus subproductos, la situación actual es que las plantaciones de chopos, por ejemplo, están disminuyendo alarmantemente en ausencia de una regulación agroforestal común para todos los países de la UE y debido a las numerosas restricciones impuestas a esta actividad.

Volviendo al informe de Economía Circular, el estudio revela que la economía global es solo un 9% circular, lo que significa que solo el 9% de los 92.800 millones de toneladas de minerales, combustibles fósiles, metales y biomasa que entran en la economía anualmente se reutilizan.

El estudio también destaca las enormes posibilidades de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la aplicación de principios circulares a sectores económicos clave y señala que la mayoría de los gobiernos no incluyen medidas circulares en sus políticas. Según el informe de Economía Circular, el 62% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (sin incluir las del uso de la tierra y la selvicultura) provienen de la extracción, el procesamiento y la fabricación de bienes y el 38% se emiten en la distribución y el uso de productos y servicios.